El Anillo De Compromiso…Y su significado

Uno de los momentos más significativos en la vida de muchas mujeres, es el instante en que el hombre que ama le pide matrimonio, ese día se sella mediante el símbolo del anillo de compromiso -anillo de oro o anillo de diamantes- la primera promesa formal entre la pareja, la promesa de la unión para toda la vida.

La idea del anillo de compromiso viene del antiguo Egipto, en donde las futuras novias lo lucían en el dedo anular por la creencia que la “vena amoris” de ese dedo llega hasta el corazón. En esas épocas, los anillos de oro circulaban como monedas. El novio le ofrecía a su novia un anillo de oro como símbolo de una relación seria y llena de buenas intenciones.

Los primeros anillos de compromiso conocidos, ofrecidos a cambio de amor y matrimonio, se remontan al siglo II. Hacia el siglo VI, el obispo Isidoro de Sevilla definía el significado del anillo de compromiso como: “El esposo entrega este anillo de compromiso a la esposa, como signo de fidelidad mutua y más aún, para unir sus corazones a esta promesa…”.

El anillo de compromiso, por tradición y definición, es de oro. Se usan diamantes, símbolo inequívoco  de belleza y amor, lo que significa que el amor será tan fuerte y puro como lo es el oro. Se cree que la tradición del diamante proviene de una antigua creencia que sostenía que su centello era el “latir del corazón colmado de amor”.

La palabra “Diamante” viene del griego antiguo “Adamas”, que significa “Invencible”. El diamante se asoció a esta palabra para describir el material más fuerte conocido, no hay nada de dureza comparable, por ello, es realmente imperecedero y eterno.

En aquellos tiempos, los diamantes eran vistos como talismanes o amuletos, que realzaban el amor de un hombre por su mujer. Hasta se dice que las flechas de Cupido tenían sus puntas de diamantes, lo que les confería una magia que nada en el mundo podía igualar.

En el siglo XV la mujer empezó a utilizar el diamante como joya de adorno personal, se dice que en la corte del rey francés Carlos VII, su favorita Agnes Sorel lució por primera vez un anillo de diamante, haciéndose la piedra famosa en todas las cortes europeas, la cual a pesar de ser escasa y de alto precio, era usada por la minoría aristocrática.

Uno de los pocos ejemplos en que un anillo de diamantes fue entregado expresamente para sellar un compromiso, fue en el siglo XV cuando  Maximiliano de Austria se lo entregó a María, hija del duque de Borgoña.

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