Los Diamantes

El diamante es la reina de las gemas, brilla con esplendor en anillos, collares y pulseras, en fiestas, celebraciones, y bodas, es el lujo por excelencia y la piedra más exquisita de todas… Es una piedra preciosa con magia, misterio y poder…

Las formas del diamante

El primer paso en la selección de diamantes es mirar su forma. Aunque la forma redonda, es decir brillante, es la más popular, hay muchas otras formas igual de hermosas para elegir. Todas ellas proporcionan un gran brillo y vivos destellos. Naturalmente, la forma más popular y común para los diamantes es la redonda o también llamada talla brillante, la cual tiene 57 o 58 facetas o caras (dependiendo de si el culet o punto en el fondo de la piedra, está facetado o no).

La talla brillante es la forma más clásica en la que la mayoría de la gente piensa cuando imagina un diamante, pero esta talla brillante no es la única elección. Todas las formas de diamantes son capaces de proporcionar fantásticos destellos y un gran brillo. La única diferencia es el resultado de la decisión del tallador de diamantes para tallar el diamante en bruto en esa forma particular.


Cómo escoger las formas del diamante

El factor más importante al decidir la forma de un diamante es, naturalmente, la que resulte más atractiva y, dependiendo del tipo de joya, la que sea más adecuada para una determinada fisonomía y personalidad. El gusto personal es otro factor importante que puede guiar hacia formas más tradicionales, como la clásica redonda de la talla brillante, o hacia formas menos convencionales como pera, marquesa o corazón. La forma de diamante que se elige es sobre todo una cuestión de preferencia personal, hay diferencias en las diferentes formas que afectan a su brillo, apariencia tamaño y valor:

- Los diamantes de talla brillante presentan más brillo y destellos más vivos en cualquier caso. Cuando vienen con imperfecciones ocultas, la talla redonda brillante es la mejor elección.

- En las tallas de diamantes tipo esmeralda y baguettes, que tienen caras planas, los defectos resultan más obvios.

- Los diamantes en talla esmeralda, aunque elegantes y atractivos no son tan brillantes.

- Si se busca un diamante que parezca lo más grande posible, se puede considerar una forma de fantasía como una marquesa o pera, que parece más grande que un diamante en talla brillante de los mismos quilates de peso.

La pureza del diamante

Otra de las características importantes de un diamante es su grado de pureza. Esto se refiere al número, posición y tamaño de las inclusiones que se forman de manera natural dentro del diamante en su génesis. Cuanto menos obvias sean las inclusiones, más valor tiene el diamante. La pureza o claridad de un diamante se mide utilizando una lupa de joyero (unas pequeñas lentes de aumento usadas para ver piedras preciosas) de 10 aumentos de potencia.

Design be inventia
Facebook Twitter Google+